1926 - 2026

Carlos Arrazola defendió en AGUA 2026 la planificación hidrológica y la tecnología como claves para la resiliencia hídrica

El presidente de la Confederación Hidrográfica del Ebro participó el 2 de julio en Madrid en la mesa «Clima y seguridad hídrica: de la sequía a la resiliencia», dentro del encuentro organizado por EXPANSIÓN. En su intervención, vinculó el Centenario de la CHE con los retos actuales de planificación, gestión ambiental y digitalización del agua.

02/07/2026

El presidente de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), Carlos Arrazola Martínez, intervino el jueves 2 de julio de 2026 en Madrid en el encuentro «AGUA 2026: Resiliencia hídrica para la nueva economía», organizado por EXPANSIÓN para analizar el papel del agua como recurso estratégico en un contexto de cambio climático, industria y datos.

Arrazola participó en la mesa «Clima y seguridad hídrica: de la sequía a la resiliencia», en la que compartió debate con los presidentes de las Confederaciones Hidrográficas del Tajo, Guadiana y Guadalquivir. El encuentro fue inaugurado por María Dolores Pascual Vallés, directora general del Agua del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

Durante su intervención, el presidente de la CHE vinculó el debate sobre resiliencia hídrica con la propia historia de la cuenca del Ebro, pionera en la gestión por cuencas hidrográficas en España y actualmente en su Centenario. Recordó que se trata de la cuenca más extensa del país, con más de tres millones de habitantes, una importante función de abastecimiento y un peso decisivo del regadío como uso principal del agua.

Arrazola subrayó que la planificación hidrológica debe partir de un diagnóstico preciso y de una gestión cada vez más eficiente de la demanda. En el caso del Ebro, situó en torno al 70% las masas de agua en buen estado y señaló como prioridad avanzar en la recuperación del 30% restante, destinando medidas e inversiones a las actuaciones con mayor eficacia ambiental.

En ese contexto, remarcó que «el recurso ya se percibe que es limitado» y defendió que las decisiones deben adoptarse desde el principio de unidad de cuenca, con participación de administraciones, usuarios y órganos colegiados. La cuenca del Ebro integra nueve comunidades autónomas, 18 provincias y alrededor de 1.700 municipios, lo que convierte la coordinación institucional en una pieza clave de la planificación.

El presidente de la CHE también explicó el avance del próximo ciclo del Plan Hidrológico del Ebro 2028-2033, que ya cuenta con un recorrido aproximado del 75% de preparación, con reuniones de trabajo con usuarios y administraciones para valorar propuestas y orientar prioridades.

La tecnología ocupó otro de los ejes de su intervención. Arrazola destacó herramientas como el SAIH Ebro, los gemelos digitales en presas, el uso de drones, la teledetección y el laboratorio de calidad de aguas de la Confederación, acreditado en numerosos parámetros y adaptado al seguimiento de sustancias emergentes. Según señaló, «las nuevas herramientas tecnológicas permiten agilizar y ser más precisos en el trabajo».

La participación de la CHE en AGUA 2026 refuerza una de las ideas centrales del Centenario: la gestión del agua exige conocimiento técnico, cooperación institucional y visión de largo plazo. En un escenario de sequías más intensas, nuevas demandas económicas y objetivos ambientales más exigentes, la resiliencia hídrica pasa por planificar desde la escala natural de la cuenca y anticipar las decisiones que garanticen seguridad, sostenibilidad y equilibrio territorial.