1926 - 2026

Entidades reconocidas en la gala del quinto aniversario de El Bosque de los Zaragozanos.

La CHE recibe una mención especial por El Bosque de los Zaragozanos en su centenario

La Confederación Hidrográfica del Ebro ha sido reconocida por su colaboración en el proyecto de infraestructura verde impulsado por el Ayuntamiento de Zaragoza y Ecodes.

La actuación se vincula al Canal Imperial y permite recordar, con prudencia histórica, la relación de la CHE con la reforestación, la protección del suelo y la gestión territorial del agua.

24/06/2026

La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha recibido una mención especial en la gala del 5.º aniversario de El Bosque de los Zaragozanos. Carlos Arrazola, presidente de la CHE, y Carolina Marín, secretaria general, recogieron la distinción en representación del organismo de cuenca, que celebra en 2026 su centenario.

El reconocimiento se enmarca en un proyecto municipal impulsado por el Ayuntamiento de Zaragoza y Ecodes desde 2021 para reforzar la infraestructura verde de la ciudad. Según Heraldo de Aragón, la iniciativa supera ya los 250.000 árboles y plantas, suma cerca de 3.000 personas apadrinadoras y reúne a empresas, entidades ciudadanas y centros educativos.

La colaboración de la CHE tiene una concreción territorial clara: la noticia municipal del 24 de marzo de 2026 situó las nuevas plantaciones en terrenos cedidos por la Confederación junto al Canal Imperial, en la margen izquierda y en el entorno de Garrapinillos y Valdegurriana. El ámbito inicial alcanza unas 25 hectáreas a lo largo de 15 kilómetros y prevé incorporar unos 8.300 árboles y arbustos, con especies como olmos, pinos, sabinas, carrascas y almendros.

Esta participación permite enlazar la actualidad con una dimensión histórica de la Confederación, sin forzar equivalencias. El blog Conocer la CHE y la gestión del agua recuerda que en 1926 se creó el Servicio de Aplicaciones Forestales de la entonces Confederación Sindical Hidrográfica del Ebro, vinculado a las repoblaciones históricas realizadas o proyectadas entre 1926 y 1936.

Salvando las escalas y el contexto, El Bosque de los Zaragozanos ayuda a explicar una idea presente desde los primeros años de la institución: la relación entre agua, suelo, vegetación y protección del territorio. En el año del centenario, la mención especial sitúa esa trayectoria en Zaragoza, la ciudad donde la CHE tiene su sede central, a través de una actuación ligada al Canal Imperial, la reforestación urbana y la divulgación ambiental.