S. M. el Rey presidió en la Galería de las Colecciones Reales el acto conmemorativo de los 100 años del modelo de gestión del agua por cuencas.
La Confederación Hidrográfica del Ebro recibió el reconocimiento a su centenario, recogido por su presidente, Carlos Arrazola.
La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha participado en la gala conmemorativa del centenario de las confederaciones hidrográficas, celebrada el 11 de junio en la Galería de las Colecciones Reales, en Madrid. El acto estuvo presidido por S. M. el Rey y organizado por la Dirección General del Agua del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
La gala reunió a la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen; a la ministra de Ambiente y Energía de Portugal, Maria da Graça Carvalho; y a los presidentes de las confederaciones hidrográficas. La conmemoración situó el foco en un modelo pionero de gestión del agua: la cuenca hidrográfica como unidad natural de planificación y cooperación.
El acto comenzó con la proyección del vídeo conmemorativo «El legado y el futuro de las confederaciones hidrográficas». Tras la proyección, S. M. el Rey entregó tres reconocimientos: a Manuel Lorenzo Pardo, a título póstumo; a la Confederación Hidrográfica del Ebro, recogido por Carlos Arrazola; y a la Confederación Hidrográfica del Segura, recogido por su presidente, Mario Andrés Urrea.
En sus palabras, el Rey recordó que la Confederación Hidrográfica del Ebro fue la primera institución de su naturaleza en el mundo y subrayó que las confederaciones han contribuido durante este siglo a consolidar una cultura del agua basada en la planificación, el conocimiento y la responsabilidad compartida. También señaló que los desafíos actuales, desde la protección de ríos, humedales y acuíferos hasta la adaptación al cambio climático, exigen seguir reforzando el trabajo de estos organismos y de su personal técnico.
Sara Aagesen reivindicó el papel de las confederaciones hidrográficas como instituciones capaces de leer el país a través del agua, proteger territorios y responder a los retos del presente. La vicepresidenta vinculó su vigencia a la gestión pública, la cooperación entre administraciones, la participación de las personas usuarias y la capacidad de adaptación a cada época.
Para la CHE, el reconocimiento se incorpora al programa de su centenario (1926–2026), que durante este año está acercando a la ciudadanía la historia, el patrimonio y los retos actuales de la gestión del agua en la cuenca del Ebro mediante exposiciones, encuentros, publicaciones y contenidos audiovisuales. La efeméride remite al 5 de marzo de 1926, cuando se constituyó la Confederación Sindical Hidrográfica del Ebro, antecedente de la actual CHE y primera experiencia del modelo de gestión por cuencas.